Especialista en Cáncer de Piel
HOSPITAL ÁNGELES DEL CARMEN
Torre de Especialidades Ángeles
Consultorio 630
Calle Tarascos #3435, Monraz, C.P. 44670, Guadalajara, Jalisco
¿Sabías que la mayoría de los Cánceres de Piel pueden detectarse a simple vista?
Revisar tu piel regularmente puede salvar tu vida.
¿Qué es el Cáncer de Piel?
Es una enfermedad en la que las células de la piel comienzan a crecer de forma descontrolada, formando lesiones o tumores.
Es uno de los tipos de cáncer más comunes, pero también uno de los más prevenibles.
En etapas iniciales suele ser visible en la piel, por lo que su detección temprana permite tratamientos sencillos y altamente efectivos.
Existen estos tipos de Cáncer de Piel:
Carcinoma basocelular
Es el más frecuente y de crecimiento lento.
Carcinoma espinocelular
Puede ser más agresivo si no se trata.
Melanoma
Es menos frecuente, pero el más peligroso, ya que puede diseminarse rápidamente.
Sobre el Cáncer de Piel
¿Qué aumenta la probabilidad de que una mujer contraiga Cáncer de Piel?
Los principales factores de riesgo incluyen exposición prolongada al sol sin protección, quemaduras solares frecuentes, uso de camas de bronceado, piel clara, antecedentes familiares de cáncer de piel, presencia de múltiples lunares o lunares atípicos y sistema inmunológico debilitado. Sin embargo, cualquier persona puede desarrollarlo.
Debido a que el cáncer de piel puede detectarse en etapas tempranas mediante revisión visual, se recomienda realizar autoexploración mensual de la piel y acudir a revisión dermatológica periódica, especialmente si existen factores de riesgo.
Síntomas de alerta
El cáncer de piel puede manifestarse como una mancha, lunar o lesión nueva, o como cambios en una lesión ya existente.
Algunas señales de alerta incluyen lunares asimétricos, bordes irregulares, cambios de color, crecimiento rápido, sangrado, picazón o heridas que no cicatrizan. Ante cualquier cambio en la piel, es importante acudir a valoración médica.
¿Hay forma de detectar el Cáncer de Piel en etapas tempranas?
Si se detecta una lesión sospechosa, el médico realizará una evaluación dermatológica y podrá utilizar dermatoscopía y, si es necesario, realizar una biopsia.
Estos estudios permiten confirmar o descartar un diagnóstico y definir el tratamiento adecuado de manera oportuna.